Los alumnos de la escuela de adultos también se gradúan

Los alumnos de la escuela de adultos también se gradúan

Vecinos de la Vega Sur se dan una segunda oportunidad en los estudios

LAURA CANOCHURRIANA DE LA VEGA

Junio es un mes para relajarse, tranquilo. Algunas personas disfrutan de la jornada intensiva de trabajo y los alumnos terminan el curso, incluso muchos de ellos terminan una etapa y se gradúan para comenzar otra. Y es que hasta las personas mayores se sacan el título de Educación Secundaria Obligatoria porque en sus trabajos se los exigen, o bien por realización personal. Y es que saber que puedes hacer algo que creías imposible «es súper gratificante».

En los centros de Educación de Adultos, o también llamados Educación Permanente, se imparte Formación Básica, lo que conocemos como alfabetización, hasta el acceso a la universidad para personas adultas, pasando por la obtención del título de Graduado en Educación Secundaria, para el acceso a ciclos formativos de grado medio. También se imparte formación en Tecnologías de la Información y Comunicación, Patrimonio Cultural y Medioambiente, inglés y español para extranjeros.

La educación de adultos está dirigida a un segmento de la población muy clara: mayores de 16 años que no terminaron sus estudios básicos y no tienen ninguna titulación o que quieren actualizar sus conocimientos profesionales. Y es que, como dice Ramón Ballesteros, profesor en del Centro de Adultos de Churriana, «estamos en una sociedad muy competitiva, lamentablemente antes existía la figura del aprendiz y ahora tienes que ir con un título por delante si no es imposible incorporarte al mundo laboral». Ramón dice que las personas más mayores acuden a estos centros porque les motiva aprender, pero hay otros que vienen porque necesitan el título para poder trabajar. «De hecho hay oposiciones a las que antes no exigía tener titulación y ahora sí que te las piden».

Por ejemplo, Mercedes Martín dice que se ha sacado la ESO para ayudar a su hija de 16, ya que tenía problemas en el instituto. «Sacarme este título, me ha venido bien para poder enseñarle a mi hija ciertas cosas, ya que la Junta de Andalucía no dan la suficiente ayuda», dice. Mercedes cuenta que hay hecho muchos cursos de fotografía, cocina, corte y confección y que ahora lo que quiere es seguir estudiando. «Estudiar me ha proporcionado crecimiento personal y la tranquilidad de poder ayudar a mi hija».

MÁS ALUMNOS

El número de matriculados en los distintos municipios de la Vega Sur (Amilla, Churriana de la Vega, Cúllar Vega y Las Gabias) no baja de 100. Sino que en muchos casos aumenta. Alberto Valero, jefe de estudios delegado de Las Gabias, dice que las necesidades de los alumnos son muy variables dependiendo del Plan Educativo en que se matriculan. Por ejemplo, un grupo mixto de TIC y Hábitos de Vida Saludables conformado, en gran parte, pero no exclusivamente, por alumnado de avanzada edad, «son personas que llevan varios años asistiendo al centro y buscan actividades que les ayuden a mantenerse mentalmente activas además de adquirir otros aprendizajes, como el uso de las nuevas tecnologías». También tiene dos grupos de inglés divididos en niveles básicos, donde «el alumnado busca, por un lado, la oportunidad de establecer contacto por primera vez con el idioma y, por otro, mejorar y adquirir las destrezas necesarias para continuar su aprendizaje posterior en otros niveles del sistema educativo». Y además tienen tres grupos de TAE (Tutoría de Apoyo al Estudio) para la ESO, en la que se le conduce al alumnado a la obtención del Graduado en Educación Secundaria y se imparte en dos niveles. «Aquí el alumnado que predomina es mucho más joven ya que gran parte del mismo proviene de los IES en donde no han terminado la etapa secundaria. Este perfil busca principalmente continuar los estudios en Grado Medio. Por otro lado, hay alumnado de mayor edad que necesita la titulación para mantener o buscar trabajo».

La maestra del SEP María Zambrano de Armilla, Encarnación Iañez, también opina que «las necesidades educativas son diversas», y que dependen, lógicamente, de en qué grupo se matriculen. «Algunos alumnos buscan conseguir la titulación básica, otros aprender el manejo del ordenador, a otros les gusta la historia del arte… pero siempre con una metodología de aprendizaje activo, es decir, el alumno investiga, realiza sus trabajos y participa de forma totalmente activa en el desarrollo de la clase».

Isabel Río dice que solamente tenía la EGB y se ha sacado la ESO, lo que le ha proporcionado seguridad en sí misma: «ahora soy capaz de hacerlo todo». Aunque siempre se le ha atrancado las matemáticas, dice que ahora se le ha dado bien y quisiera seguir estudiando. «Me gustaría hacer auxiliar de enfermería o administrativo». Isabel tiene 44 años, y se apuntó a la escuela de adultos porque la animó su amiga, algo de lo que ahora se alegra de haberle hecho caso. «Me ha abierto muchas oportunidades y la autoestima la eleva una barbaridad». Dice Isabel que ahora puede ayudar mucho más a sus hijos con las asignaturas del cole y del instituto y que eso «es una inmensa satisfacción».

En estos Centros para Adultos destacan más las mujeres que los hombres. Y no porque saquen mejores notas, sino porque se matriculan más mujeres. Por ejemplo, en Churriana en formación básica eran 14 mujeres y un hombre, y el 70% de las matriculadas en la ESO eran mujeres. También en inglés, las mujeres son mayoría. El porqué de esta situación sea por la motivación que puedan tener estas mujeres a lo largo de su vida de querer formarse o bien porque la vida les ha obligado a tener que formarse para tener un trabajo y no depender de nadie.

Inmaculada Pérez dice que quería acceder a cursos y para ello presentaba su título de EGB, y sin embargo no se lo aceptaban. Necesitaba la ESO. «De ahí la necesidad de seguir estudiando para hacer más cursos». Inma dejó de estudiar para ponerse a trabajar, y 15 años después ha vuelto a las aulas. Dice que a sus 35 años tiene más oportunidades de encontrar un buen trabajo, y que le gustaría seguir estudiando algo relacionado con el sector sanitario.

En cuanto al temario que se estudia, se pueden dividir en tres categorías: el científico (donde se dan clases de biología, geología, tecnología…), lingüístico o comunicación (lengua e inglés) y el social (geografía e historia).

En cuanto a la metodología de trabajo, dice Alberto que debe ser flexible como para adaptarse a la variedad de situaciones, contextos y modalidades que puede encontrar el profesorado en la enseñanza de personas adultas «pero sustentándose sobre unos principios básicos para ser coherente con los objetivos generales del plan o etapa educativa de que se trate». De esta manera la metodología es activa y participativa para «potenciar el aprendizaje autónomo sin perder de vista el apartado colaborativo».

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