"El futuro es innovar y adaptarse a los cambios"

  • Ignacio Cuerva es el consejero delegado del Grupo Cuerva, afincado en Churriana de la Vega desde hace más de medio siglo

Ignacio Cuerva Valdivia (Granada, 1973), ingeniero de Caminos, Canales y Puertos y padre de cuatro hijos, es el consejero delegado de Grupo Cuerva, empresa de energía eléctrica referente en la provincia de Granada y «vecina» de Churriana de la Vega, donde se instaló de manera definitiva en el año 1965. El menor de cuatro hermanos, Ignacio se formó en la Universidad de Granada, completando su formación con un MBA por ICADE-Universidad de Comillas. En 2001 cogió las riendas de la empresa familiar junto a su hermano Gerardo tras la muerte de su padre.

Grupo Cuerva se fundó en 1939 gracias a la capacidad emprendedora de su abuelo, José, antiguo trabajador de Sevillana. «Siempre le he admirado, fue un adelantado a su época, con mucho tesón y después de aprender a leer y a escribir en su adolescencia fue capaz de crear su propio negocio y sentar las bases de lo que somos hoy«, apunta orgulloso su nieto.

La historia de la empresa comenzó en la calle Elvira con un taller de reparación de transformadores y otros aparatos eléctricos, que continuó en Puente de Castañeda, en pleno centro de Granada. En los años 50 se incorporó Gerardo Cuerva, padre de Ignacio, a las tareas de responsabilidad y gestión. Posteriormente, la empresa se mudó a Churriana de la Vega tras la compra de un secadero al que trasladaron el almacén y la fábrica de torres de luz.

La firma dio un salto importante con la electrificación de varios pueblos conforme a los planes de desarrollo de aquellos tiempos y comenzó a gestionar redes eléctricas propias. El grupo creció con una concesión en el embalse de Bermejales y el inicio de la producción y distribución de energía eléctrica en la comarca.

«Estamos muy centrados en la producción y distribución de energía, además del mantenimiento de instalaciones, con un importante volumen de negocio en la provincia de Granada, Salamanca o Castellón», afirma Ignacio Cuerva. Recientemente han dado el salto a América con un ambicioso proyecto hidroeléctrico en Panamá, que ha supuesto un gran reto para la empresa familiar, que próximamente podría expandirse a Perú.

Para Ignacio, compartir la dirección de Grupo Cuerva junto a su hermano Gerardo no supone ningún problema. «Nos entendemos perfectamente y formamos un buen tándem a la hora de trabajar», apunta. La compañía cuenta con 62 empleados y se ha establecido como una de las empresas más importantes de Granada. «La clave de los nuevos tiempos es la innovación y la transformación, saber asimilar los cambios e ilusionarse con las oportunidades», comenta Ignacio, que incide en la importancia de establecer unas líneas estratégicas claras para afrontar el futuro.

Más allá de la gestión empresarial, su vida está muy vinculada al Granada CF, en el que jugó como integrante de sus categorías inferiores y fue presidente de la junta gestora en la etapa más difícil de su historia, cercana a la desaparición, que precedió al renacer del club y su ansiada vuelta a primera división. Tras el reciente cambio de propietarios en el Granada, Ignacio ha vuelto a formar parte de la junta directiva y vive cada domingo con ilusión los partidos del club de sus amores.

Para los aficionados al fútbol de Granada será recordado como uno de los rostros del inicio de la transformación del club, que regresó a la élite cuando parecía imposible. En el ámbito profesional, dirige la empresa familiar con la expectativa de seguir creciendo desde su sede central en Churriana de la Vega. «Llegamos aquí hace más de 50 años y estamos a gusto, este es nuestro hogar», concluye el consejero delegado.