"La parroquia está abierta para todos"

  • Armando y Darío Cano Henao son los párrocos de Churriana de la Vega, municipio al que acaban de llegar y donde esperan servir a la comunidad y trabajar junto a los vecinos

En estos tiempos no suele ser común que en una misma familia coincidan dos hermanos dedicados a la vocación religiosa. Darío y Armando Cano Henao, jóvenes sacerdotes nacidos en Medellín (Colombia), comparten algo más especial todavía. Desde septiembre son los nuevos párrocos de la Iglesia de la Visitación, la parroquia de Churriana de la Vega.

De familia católica, reconocen la gran influencia de la religiosidad y la fe creciente que se vive en su país. «Colombia, como otros lugares de Sudamérica, vive la espiritualidad de manera muy profunda», apunta Darío, que llegó a España hace 10 años y se ordenó sacerdote en la diócesis de Almería. Armando, su hermano menor, se formó en Medellín y ha sido el párroco de Almuñécar hasta el mes de septiembre.

Vocación

El lazo que une a los dos hermanos va mucho más allá de la vocación. Hace dos años, Darío, entonces párroco en la Alpujarra almeriense, sufrió una grave enfermedad que estuvo cerca de costarle la vida. Después de tres meses ingresado en el Hospital de El Ejido, salió adelante y se ha recuperado con el calor y el apoyo de su familia. «Fue un verdadero milagro, gracias a Dios hoy estoy aquí junto a mi hermano», recuerda Darío. «Las puertas de la parroquia están abiertas para todos», señala Armando, y lo corrobora su hermano Darío, muy satisfecho con la activa participación y la implicación de los churrianeros. «Estamos aquí para servir al pueblo de Churriana con nuestro ejemplo y nuestro trabajo y caminar juntos».

Los nuevos responsables de la parroquia churrianera han agradecido a su llegada la estrecha colaboración con el Ayuntamiento, dirigido por el primer edil Antonio Narváez. «Es destacable la gran acogida y la voluntad de trabajar juntos que hemos percibido en estos primeros meses», afirman los jóvenes párrocos.

En septiembre, Darío y Armando llegaron a Churriana de la Vega con la ilusión de comenzar algo nuevo. «Somos muy afortunados, nos han acogido con los brazos abiertos y hemos encontrado una comunidad que nos ha hecho sentir como en casa». Si una parroquia crece es por el compromiso de las personas. «La Iglesia es la gente, y especialmente los niños», comenta Darío, que nos cuenta que los más pequeños disfrutan celebrando la Eucaristía en familia cada domingo a las 12 y media.

Navidad

Para esta Navidad, esperan con ilusión la misa del Gallo. «Queremos vivir ese momento con los vecinos, disfrutar del don del canto con los fieles de Churriana y degustar unos dulces todos juntos», anuncia Armando. El día 25 se celebra una misa de Navidad para los niños. «Deseamos salud y vida para el nuevo año», concluyen los dos hermanos. «La Navidad está en cada persona, debemos preparar el corazón, compartirlo con las personas que queremos y con todos los vecinos de Churriana», reconocen los sacerdotes.

Churriana de la Vega cuenta con una importante tradición religiosa. El arzobispo emérito Antonio Montero o Eugenio Valero, párroco de Almuñécar durante décadas y compañero de Armando en su etapa en la costa granadina, son el mejor ejemplo de una vida entregada a la vocación y el servicio, que tiene su respuesta en el cariño de los churrianeros.