Benjamín Rodríguez, empresario: «Churriana ha cambiado y para bien"

  • El conocido hostelero no para de emprender y generar iniciativas en su negocio, que dirige junto a su esposa y uno de sus hijos

Benjamín Rodríguez nació en 1960 en la Plaza de la Universidad de Granada. Hoy es un empresario hostelero de éxito en Churriana de la Vega después de una larga trayectoria de trabajo y sacrificio. Sus recuerdos de infancia se reparten entre Granada y Gójar, municipio al que se trasladó con su familia siendo niño y donde vivió hasta los 9 años, antes de instalarse en el entorno del actual Parque Tecnológico de la Salud.

Dedicación

Este activo emprendedor ha dado siempre ejemplo de dedicación y empeño. Quiso independencia y autonomía desde su juventud y comenzó a trabajar en su adolescencia pese a que no se le daban mal los estudios. Su primer empleo fue como aprendiz en Jabones Brisa en el barrio del Zaidín, antes de recalar en el emblemático restaurante granadino Chikito a los 16 años.

El conocido establecimiento del centro de Granada ha sido fundamental en su vida. No solo aprendió de primera mano el duro oficio de la restauración, sino que conoció a Maribel, su mujer y compañera en la aventura de comenzar un negocio propio que perdura hasta hoy.

Benjamín Rodríguez decidió que su nuevo restaurante se instalara en Churriana de la Vega, más concretamente en el barrio de San Cayetano. «Era una buena zona, tranquila y nos permitía vivir y trabajar en el mismo edificio», explica el hostelero, que recuerda que el mesón comenzó con tan solo 160 metros.

Benjamín Rodríguez relata orgulloso la transformación de Churriana desde su llegada. «Ha cambiado mucho y para bien, se han conseguido grandes mejoras con muy pocos recursos, cuando llegué no había infraestructuras para abastecer al pueblo y hoy es un municipio envidiado», rememora.

Muy implicado en la vida del pueblo, Benjamín va más allá de su trabajo en el restaurante. Apoya el deporte base, patrocina al Churriana Club de Fútbol y organiza frecuentes, atractivas e innovadoras jornadas gastronómicas.

El proyecto que ocupa su tiempo en la actualidad es el concurso gastronómico Gran Chef, una iniciativa que promociona nuevos valores de la cocina granadina. «Es necesario dar oportunidades a los más jóvenes y conocer el talento a través de sus platos», apunta Benjamín, que cuenta en este proyecto con la colaboración de prestigiosos chefs como Tony Parra, Miguel Ayala, Diego Morales y Paco Bracero. Además, mantiene una estrecha relación con responsables de otros restaurantes de gran relevancia en Granada como Gregorio García y Pepe Pedraza.

Iniciativas que demuestran su pasión por la cocina y la hostelería, labores que le han permitido ocupar un lugar esencial en la vida social granadina.

25 años de éxitos

El rabo de toro, el bacalao y las berenjenas con miel son algunas de las especialidades que han hecho que, más de 25 años después, la pequeña taberna familiar se haya convertido en uno de los restaurantes más conocidos de Granada. Cuenta además con una envidiable galería de visitas de personajes conocidos del deporte, la política o el espectáculo, a los que Benjamín y su esposa atienden con cariño y cercanía.

Pese al éxito del proyecto, la esencia de los inicios permanece. Maribel, esposa de Benjamín y el alma y corazón del restaurante, sigue siendo la cocinera, en un equipo al que se ha incorporado su hijo mayor, Benjamín, que ha seguido sus pasos y ha tomado su testigo. El carismático empresario asegura que el objetivo es seguir trabajando y seguir ofreciendo propuestas atractivas a sus clientes y amigos.

Piensa que el secreto del éxito son las constantes mejoras del día a día, las pequeñas propuestas que hacen que los comensales estén a gusto y bien atendidos entre las paredes de su negocio. Porque Benjamín no se cansa de aprender y mejorar. Generoso y emprendedor ahora está celebrando el concurso gastronómico Gran Chef, para dar a conocer a los nuevos valores de la cocina granadina.