Los parches del transporte público: «una aventura para llegar al trabajo»

Los parches del transporte público: «una aventura para llegar al trabajo»

La Plataforma Ciudadana en Defensa del Transporte Público Metropolitano espera una actuación favorable del Consorcio, y sino retomaran las movilizaciones

LAURA CANOCHURRIANA DE LA VEGA

Si a los vecinos de Churriana de la Vega le preguntásemos por los autobuses metropolitanos seguramente afirmarían que es peor el remedio que la enfermedad. El pasado mes de abril se creó la Plataforma Ciudadana en Defensa del Transporte Público en el Área Metropolitana de Granada encabezada por vecinas de este municipio de la Vega. El objetivo de la plataforma es reclamar la vuelta a las frecuencias de autobuses que tenían en el año 2017. «La gerencia del Consorcio Metropolitano de Transportes dijo en diciembre que la concesión VJA073, autobuses del área metropolitana, había disminuido el número de viajeros en un 30%, algo que no es cierto porque a Churriana de la Vega, Las Gabias o Cúllar Vega no llega el metro y nos movemos en autobús», dicen desde la Plataforma. «Obviamente en el momento que se bajan las frecuencias de autobuses bajan los viajeros», dice María del Carmen Enguix, portavoz de la plataforma.

«El alcalde de Churriana de la Vega, Antonio Narváez, se gastó 30.000 euros en quitar los resaltes de la Avenida Cristóbal Colón para que pasara la línea 153 por el municipio, pero según nos dicen no se monta nadie». Andrés Pérez, portavoz de IU en el Ayuntamiento de Churriana, dice que por esa línea se han gastado 17.000 euros al año y asegura que no hay viajeros. «La Avenida Cristóbal Colon no tiene el mismo tránsito que la Calle San Ramón que atraviesa todo el municipio».

A parte de poner la 153, también pasa por Churriana el 149 (justo en La Gloria), pero para este colectivo «son parches». Se quejan que para cubrir horas hay que pagar servicios extra para tapar los huecos. También pasa la línea 150, aunque aseguran que «no tienen muchos usuarios». Para esta Plataforma Ciudadana es fundamental que el transporte público llegue a todos los puntos del municipio, pero no entienden cómo se puede pagar por distintos autobuses para que se suban 6 viajeros, cuando «lo lógico sería recuperar las expediciones del 156 y volver como estábamos antes». Esto es, con las 90 expediciones de la línea 156 cada 20 minutos. El colectivo asegura que el alcalde Narváez les da «largas» para reunirse con ellas. «En un momento le dijimos que con lo que se estaban gastando era mejor reordenar las líneas y volver a las frecuencias de antes. Todavía no nos han dado respuesta alguna».

Lo que ahora pretenden es que haya frecuencias de cada 15 minutos, porque a mayor número de frecuencias mayor número de viajeros, y que aumenten, al menos, un vehículo más en la línea 156.

Ahora mismo la línea 156 pasa cada 25 minutos por las mañanas, y al medio día en tramos de 25, 25 y 50 minutos hasta la noche. «Los políticos están para resolvernos los problemas a los ciudadanos, y lo que no pueden hacer es firmar lo que les pongan por delante. «Se han montado un negocio, porque el metro por Churriana no pasa y encima nos recortan autobuses. Necesitamos de los dos medios de transporte y al mismo nivel», asegura María del Carmen.

TRANSBORDOS

En cuanto al transbordo «gratuito», la plataforma dice que «no existe». Y es que aseguran que pagan «un salto»: con la tarjeta verde 1,01 euros y el siguiente 0,65 céntimos. Dicen que lo normal es que los vecinos de Churriana de la Vega se paren en el Palacio de Congresos, a no ser que vayan a Plaza de Toros y tengan que combinar los dos medios de transporte público, metro y bus.

COMBINACIONES

Al preguntarles a estas mujeres cómo llegan a su trabajo nos cuentan que hay diferentes formas. Los vecinos de Churriana optan por aparcar el coche en el CC. Nevada y coger el metro; buscar aparcamiento por el centro de Armilla y coger el metro; o bien aparcar en el Parque Comercial Albán y coger el primer autobús que llegue, sea cual sea. «Con estas condiciones de transporte público lo que se ha generado es un incremento del vehículo privado, pero la gente prefiere desplazarse a otros municipios para tener más opciones de transporte público, o bien ir andando, para llegar a su puesto de trabajo», dice María del Carmen.

1,17 POR VIAJERO

Según informa Andrés Prez, el Consorcio le paga a Alsa 1,17 euros por cada viajero que mueve. Los datos reflejan que la línea 156 en enero de 2018 movió a 40.000 viajeros, lo que supone cerca de 47.000 euros facturados, por lo que aseguran «sale rentable el autobús». «No tiene sentido que el consorcio permita que bajen las frecuencias. En el momento que una zona tiene buen transporte público la gente deja el vehículo privado».

HORARIOS

«Me da miedo coger el bus porque no sé a qué hora llega», dice Belén Berdonés cansadas de que cambien constantemente los horarios. «Yo puedo mirar en la web del consorcio los horarios, pero es obligatorio ir con el móvil, y como cambies de rutina vas pensando en que te quedas en tierra o te toca correr». Pero para ellas la peor parte le toca a los mayores porque algunos no pueden acceder a la información ni por móvil ni en papel porque en las marquesinas no aparecen los horarios. El estado de los autobuses también es penoso. Dicen que los asientos están rotos, los timbres no funcionan, y que a veces para que el conductor pare tienen que pegar voces.

Dicen que Las Gabias metió la pata porque sumando las expediciones del 156D y el 156 si salen 90 expediciones que se hacían antes, pero que al modificar el recorrido hay 30 que no pasan por Churriana. Por lo cual ahora solo tienen 64 expediciones. Aun así dicen que «la única persona que se ha interesado por nosotros es la alcaldesa de Las Gabias, Vanessa Polo».

«Antes se pagaba por el transporte metropolitano alrededor de unos 32.000 euros, ahora 52.000 euros y tenemos un déficit en el transporte porque no tenemos buenos resultados», concluye Andrés.

 

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