Hallan 3.000 plantas de marihuana en una vivienda de Churriana

  • La Guardia Civil ha detenido en Churriana de la Vega a cuatro vecinos de esta localidad granadina de entre 22 y 62 años en el marco de una operación en la que han sido intervenidas 3.000 plantas de cannabis sativa en el sótano de un edificio.

Se trata de la segunda operación en importancia de las llevadas a cabo en la provincia de Granada a lo largo de este año, tras la realizada el pasado mes de marzo en Chimeneas, donde fueron intervenidas 3.018 plantas y detenidas dos personas, según ha informado la Guardia Civil. Los agentes llevaban un mes vigilando los bajos de un edificio de pisos de Churriana de la Vega ante las sospechas de que allí se cultivaba de manera ilegal cannabis, controlando a dos jóvenes y al menos otras dos personas más: el dueño de la plantación y la propietaria del sótano del edificio. En el registro del sótano se descubrieron siete habitaciones en las que crecían las 3.000 plantas decomisadas. En cada una de estas habitaciones los detenidos cultivaban plantas de distintos tamaños para asegurarse una producción sostenida a lo largo del año. En el sótano los detenidos habían habilitado una habitación para el secado del cannabis, en donde la Guardia Civil descubrió una curiosa cortadora de marihuana artesanal realizada con un ventilador y unas cuchillas metálicas. También han sido incautados seis aparatos de aire acondicionado, 58 focos halógenos, 11 ventiladores y cinco filtros de carbono. La electricidad necesaria para el cultivo era obtenida de una toma ilegal.La Guardia Civil ha detenido en Churriana de la Vega a cuatro vecinos de esta localidad granadina de entre 22 y 62 años en el marco de una operación en la que han sido intervenidas 3.000 plantas de cannabis sativa en el sótano de un edificio. Se trata de la segunda operación en importancia de las llevadas a cabo en la provincia de Granada a lo largo de este año, tras la realizada el pasado mes de marzo en Chimeneas, donde fueron intervenidas 3.018 plantas y detenidas dos personas, ha informado la Guardia Civil en una nota. Los agentes llevaban un mes vigilando los bajos de un edificio de pisos de Churriana de la Vega ante las sospechas de que allí se cultivaba de manera ilegal cannabis bajo vigilancia continua de dos jóvenes y al menos otras dos personas más: el dueño de la plantación y la propietaria del sótano del edificio. En el registro del sótano se descubrieron siete habitaciones en las que crecían las 3.000 plantas decomisadas. En cada una de estas habitaciones los detenidos cultivaban plantas de distintos tamaños para asegurarse una producción sostenida a lo largo del año. En el sótano los detenidos habían habilitado una habitación para el secado del cannabis, en donde la Guardia Civil descubrió una curiosa cortadora de marihuana artesanal realizada con un ventilador y unas cuchillas metálicas. También han sido incautados seis aparatos de aire acondicionado, 58 focos halógenos, 11 ventiladores y cinco filtros de carbono. La electricidad necesaria para el cultivo era obtenida de una toma ilegal.