El concejal de Churriana niega ser un tránsfuga y denuncia amenazas e insultos

Juan Yeguas muestra los carteles con su foto que han aparecido en el municipio./J. MORALES
Juan Yeguas muestra los carteles con su foto que han aparecido en el municipio. / J. MORALES

Argumenta que no era afiliado del PSOE y no siguió su disciplina de voto en el pleno de investidura porque el grupo no le quería dar la concejalía que apalabraron

Javier Morales
JAVIER MORALES

Juan Antonio Yeguas se presentaba por primera vez a unas elecciones. El 26 de mayo, sus vecinos de Churriana de la Vega, el pueblo en el que vino al mundo hace 35 años, otorgaron 2.233 votos al PSOE, el partido que le incluyó «como independiente» en el número seis de su lista. Fueron suficientes papeletas para que el artista –músico, pintor, especialista en ornamentación islámica– lograra plaza en el pleno municipal. Ninguno de los aspirantes a gobernar el Ayuntamiento obtuvo la mayoría absoluta, por lo que se abrió un periodo de negociación que culminó para Yeguas con el fin de su efímero vínculo con el PSOE. En el pleno rompió la disciplina de su grupo, absteniéndose en la votación de la que salió alcalde con el apoyo de Ciudadanos el popular Antonio Narváez. Los socialistas le acusaron de ser un tránsfuga;un día después llegaron los mensajes en redes sociales, más tarde los carteles con su foto, los presuntos insultos y amenazas que el lunes denunció ante la Guardia Civil.

Reconstruye las últimas semanas en el despacho de la alcaldía, frente a una carpeta azul en la que guarda decenas de papeles que atestiguan los improperios en Facebook y varias fotografías de los carteles que se ha encontrado por las calles: su cara y el lema «el indigno que robó los votos al PSOE y los vendió al PP por 2.796 euros al mes». Insiste en que no es un tránsfuga; para empezar, porque nunca estuvo afiliado al PSOE.

El caso

Según su relato, el número uno de la lista, Manuel López Gabaldón 'el Lañas' –utilizó su sobrenombre en los lemas de campaña– le propuso formar parte de la candidatura. Joven, conocedor del mundo de las orquestas, relacionado con la cultura, activo en los eventos del municipio, encajaría con el perfil de concejal delegado de Fiestas. Y así se lo ofrecieron, asegura Juan Yeguas.

«Me amenazan con pegarme, escupirme, dicen que debería estar ahorcado»

El lunes, Juan Antonio compareció ante la Guardia Civil para denunciar los «insultos y amenazas» a través de las redes sociales. Frases, tal y como aparece en el escrito de diligencia, como «los mierdas como él merecen ser ahorcados». Avisos de agresión física. Deseos de que sufra «un cáncer». Acusaciones de delincuente, corrupto, algunas de ellas –siempre según su testimonio– en perfiles de «miembros del Partido Socialista». Asegura incluso que le han roto una luna de su vehículo y han tirado petardos en su vivienda. Acusa al PSOE de «fomentar el odio» hacia él, traducido en un acoso que desde el día 16 de junio «no ha parado». «Me pegan carteles como si fuera un delincuente, me acusan de ello (...) Estoy sufriendo un acoso continuo, diario, pero me preocupa más mi trabajo, que es a lo que me estoy dedicando», resume en la entrevista con IDEAL.

Tras los comicios del 26M llegó la hora de discutir el futuro político del Ayuntamiento. No contaron con él, «ni con otros dos concejales del PSOE», en las negociaciones con Ciudadanos para cerrar un acuerdo de gobierno. Se sintió «desplazado». Y el agravio fue más allá: le asignaron la concejalía de Consumo y Protección Civil, nada que ver con lo que supuestamente le habían prometido en un principio:Fiestas. En el esquema que aprobaron, esta delegación quedaría en manos del PSOE;pero no en las suyas.

En dos días sopesó junto a su familia la ruptura con los socialistas, hasta que tuvo claro que se iba a abstener en el pleno de investidura del que teóricamente –a ello se dirigían las negociaciones– saldría alcalde 'el Lañas'. Luego llegó el vuelco que haría irrelevante el voto de Yeguas y nulo el esquema de concejalías que soliviantó al churrianero. Hasta el día antes de la sesión inaugural del mandato, el PSOE iba a gobernar con apoyo de Ciudadanos; ese viernes 14 de junio, la formación naranja corrigió su rumbo y llamó al candidato del PP.

Fue a mediodía. A pesar de que hubo algún punto de fricción –Cs propuso la alternancia en la alcaldía– esa noche, horas antes del pleno, se firmó un documento para dar el bastón de mando a Narváez a la mañana siguiente.

En paradero (des)conocido

La mañana que quedó marcada por la abstención de Yeguas y la consiguiente sorpresa de sus todavía compañeros de filas, los socialistas. Su postura fue determinante en la elección de Narváez, que igualmente habría sido alcalde con el apoyo de Cs. Un día después, en un comunicado remitido a los medios, el PSOE denunció la presunta compra del concejal y aseguró que estaba en paradero desconocido. Yeguas lo desmiente: insiste en que le pidieron 'cita', pero él estaba en la playa, viaje del que ya había avisado, y les emplazó a quedar a la vuelta «cuando quisieran».

De su estancia en la playa dejó constancia a través de las fotos subidas a las redes sociales, en las que aparecía con su pareja. Con ellas empezaron los «insultos homófobos».

A su vuelta, cuenta el alcalde, el artista se presentó en el Ayuntamiento para pedir su paso a concejal no adscrito. Narváez aprovechó para hablar con Yeguas, que le transmitió su deseo de ser concejal de Fiestas. Según Narváez, la alianza sería «positiva», una muestra «de apertura».

A los argumentos que el alcalde expresa habría que añadir que junto a él, el PP sumaría una mayoría absoluta sin depender de Cs para sacar adelante las iniciativas en pleno. Algo que adquiere más relevancia si se tiene en cuenta que entre los naranjas hay 'expopulares' desencantados que podrían desestabilizar el gobierno. El alcalde planteó a Ciudadanos incluir a Yeguas en el esquema de Gobierno, pero los dos ediles naranjas se negaron y dieron por roto el acuerdo con el PP.

Yeguas fue nombrado teniente de alcalde, algo que según el regidor no supone un incremento en la retribución que percibirá como concejal delegado de Fiestas: 14 pagas de 2.796 euros. El concejal asegura que permanecerá como concejal no adscrito. Mientras, el PSOE plantea llevar el caso a la fiscalía al considerar que se vulneró el pacto antitransfuguismo y se produjo la presunta compra de un concejal.